“El primer mes en Alemania fue muy difícil porque no sabía hablar bien alemán, hacía tareas con un par de niños turcos y eso me ayudó a mejorar el idioma”, cuenta Nancy Lorza, beneficiaria del programa de voluntariado internacional weltwärts reverse cofinanciado por el Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo de Alemania (BMZ), y con el acompañamiento de Schule fürs Leben e.V. en Frankfurt Alemania y de Escuela para la Vida de Cali, Colombia.

Nancy viajó a Alemania para prestar servicio voluntario en el colegio Montessori de Wiesbaden y hacer prácticas en dos kindergarten con niños y niñas de 2 a 3 años, logrando fortalecer su carrera como licenciada en educación preescolar especializada en artes de su tierra natal. Vivió con una señora que le ayudó a fortalecer su alemán y la apoyó durante su estancia en el país germano.

Nancy Lorza1

Su trabajo en estas instituciones fue completamente innovador porque pudo entender la razón por la que los alemanes son tan independientes. Cuenta que desde pequeños les enseñan a organizar sus propias cosas, a ponerse su ropa y a decidir qué quieren estudiar el día de mañana. Tuvo experiencias con niños que tienen dificultad con la norma, al igual que en Colombia, y encontró una gran diferencia en la pedagogía implementada en su país que es más maternal. Su reto ahora será unir lo mejor de sus aprendizajes y experiencias para fortalecer el proyecto social en el que trabaja en su país.

“La experiencia del voluntariado en Alemania para casi todos es muy dura, Alemania es un país totalmente diferente, la gente también, es más distante, no es tan cariñosa ni amable como en Colombia”, explica Jasmin Frare, quien fue de las primeras generaciones de voluntarios en venir desde Alemania a Colombia. Desde ese momento se vinculó al proyecto social y hoy sigue trabajando como directora del programa weltwärts y weltwärts reverse en Schule fürs Leben e.V. articulando esta organización con Escuela para la Vida en beneficio de los voluntarios. Las ong´s trabajan hace más de año y medio en la preparación de 5 nuevos voluntarios que viajarán a Alemania en cuanto tengan dónde realizar sus prácticas.

“Esta oportunidad es para personas que no tienen recursos y que se destacan por ser solidarias, participar en un proyecto social en Cali, ser estudiosas y tener una carrera definida, lo que nos ayuda a ubicarlos en proyectos sociales en Alemania que retroalimenten su carrera”. Dora Moreno, directora del voluntariado internacional de la fundación Escuela para la Vida.

Es un proyecto piloto que inició la BMZ en el 2013 a nivel mundial, fue evaluado tres años después encontrando grandes dificultades al regreso de los voluntarios a su país de origen. Cada institución que se encarga de organizar este intercambio se comprometió a implementar estrategias que mejoren estas situaciones durante el siguiente año. Después volverá a ser evaluado el proyecto.

El compromiso de cada voluntario al regresar a su país es el de compartir lo aprendido con su comunidad. Nancy, quien labora como profesora de primaria en el Colegio de las Aguas Montebello desde el 2008, ya está escribiendo el proyecto de retroalimentación para implementar con sus estudiantes y compañeros de trabajo el próximo año uniendo su aprendizaje en Alemania y su experiencia en la pedagogía del amor implementada en la institución donde trabaja hace tanto tiempo.

Felicitamos a Nancy! Le deseamos grandes logros articulando estas dos pedagogías con miras a mejorar la calidad de la educación de los niños y niñas del Colegio de las Aguas Montebello.

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